Macrodactyla doreensis

Macrodactyla doreensis - Quoy & Gaimard, 1833 invertebrados marinos, especies y cuidados.

La Macrodactyla doreensis es una anémona que puede alcanzar en cautividad un diámetro de 50 cm. Es una especie que necesita enterrarse para esconder su cuerpo de posibles predadores. En acuario se adhiere empleando el disco basal al cristal una vez se entierra en el sustrato. Por esta razón debemos instalar un generoso sustrato de entre 5 y 10 cm. El cuerpo de la Macrodactyla es pardusco jalonado de grandes protuberancias de color blanco. El disco oral una vez enterrado el animal se muestra a ras del sustrato. Cuando el animal es molestado o se mantiene en malas condiciones se contrae sobre si mismo logrando enterrarse casi al completo.Procede del Océano Indopacífico y Pacífico occidental y puede ser encontrada entre profundidades de 1 y 15 metros. El sexado de la Macrodactyla es imposible de realizar. El disco oral de las Macrodactylas doreensis es de color púrpura en tonalidades gris o verdosa. En los contornos del disco presenta tentáculos largos que pueden a llegar a medir 18 cm en colores marrón, verde o púrpura. Los tentáculos de la zona exterior son considerablemente más pequeños.

Se trata de una de las especies más sencillas de aclimatar a cautividad no olvidando que se trata de una anémona. Puede considerarse una especie payasera ya que varias especies de peces payaso hacen simbiosis con ella: Amphiprion clarkii, A. perideraion, A. polymus y algunas especies de damiselas como las del género Dascyllus y algunos camarones del género Periclimenes. Para su óptimo mantenimiento en acuario debemos ofrecerle, además de unos parámetros acuáticos adecuados, una iluminación intensa y una temperatura no superior a los 27 grados. La circulación de agua debe ser la normal para un acuario de arrecife; entre las 12 y 15 veces el volumen del acuario. Cuando se encuentra enterrada en el sustrato puede ser confundida con algunas especies de anémonas del género Heteractis como la Heteractis aurora, H. crispa o H. malu . Pueden ser distinguidas únicamente entrando al detalle sobre la coloración de los tentáculos, su número y tamaño.

La alimentación de la Macrodactyla doorensis debe estar compuesta por carne de berberechos o similares, gambas y pescado blanco que ofreceremos aproximadamente dos veces por semana. La aclimatación de la Macrodactyla al acuario al igual que el resto de especies de anémonas debe ser pausada y medida. Las anémonas están compuestas al 100% de agua. A través de un canal denominado sifonoglifo presente en la boca la anémona introduce permanentemente agua al interior del cuerpo con el objeto de mantener las concentraciones de oxígeno. Esa agua es a su vez expulsada realizando una acción continúa de toma y salida de agua. Por esta razón la aclimatación deberá ser lenta intercambiando agua de la bolsa de transporte con la del acuario para que el animal no sufra el cambio en las condiciones acuáticas bruscamente.